4ta. revolución industrial . análisis


Con respecto a la palabra revolución ciertamente esta muestra un cambio de gran impacto, pues las revoluciones se han producido a lo largo de la historia a nivel mundial sin embargo, cuando las nuevas tecnologías se insertaron de manera novedosa para señalar que en el mundo se estaba desencadenando un gran cambio profundo en los sistemas económicos y de las estructuras sociales, dado que la historia se utiliza como un marco de referencial, la brusquedad de estos cambios modernos puede tardar varios años en desplegarse.
           
Sucede que, siendo el primer cambio profundo y de impacto en nuestra manera de vivir fue en la agricultura, que ocurrió aproximadamente de diez mil años y fue posible gracias a la domesticación de animales. Fue entonces cuando se combinó la revolución agrícola con los esfuerzos de los animales en conjunto con los de los seres humanos que se dedicaban a la producción, el transporte y la comunicación. Pues poco a poco dicha producción de alimentos mejoró, estimulando este el crecimiento de la población y facilitando la permanencia de las personas en los campos de producción.

Cuando se habla de la primera revolución industrial pensamos rápidamente en la construcción del ferrocarril y la invención del motor de vapor, que se enmarcó en el comienzo de la producción mecánica.  Siendo que la segunda revolución industrial, entro a finales del siglo XIX y principios del XX, pues este hizo posible que la producción fuera en masa, fomentada por el advenimiento de la electricidad y la cadena de montaje. En el sistema energético ya estamos asistiendo a profundas transformaciones. Las más evidentes es la transición hacia fuentes limpias, las fuentes de energía limpia son comúnmente utilizadas (la energía geotérmica, que utiliza el calor interno de nuestro planeta, la energía eólica, la energía hidroeléctrica y la energía solar, frecuentemente utilizada para calentadores solares de agua), la generación distribuida y la gestión descentralizada de las redes, con una participación cada vez más activa de los clientes. Todo ello es posible gracias a los avances de la cuarta revolución industrial y las técnicas de almacenamiento y sobre todo era de la digitalización de las redes. Además, estas innovaciones nos permiten electrificar cada vez más, es decir, pasar a la alimentación eléctrica en muchos ámbitos, empezando por el transporte.


Como en todas las revoluciones, el éxito de estas innovaciones dependerá del uso que se hará de ellas. En lo que respecta a los vehículos eléctricos, como explican Starace y Tricoire, su futuro está ligado a la evolución de tres factores: el desarrollo de una adecuada red de infraestructuras de recarga, la electrificación prioritaria de vehículos de uso cotidiano como los medios de transporte públicos, las flotas comerciales y un enfoque apropiado por parte de los responsables políticos y los inversores, entendiendo por enfoque adecuado aquel orientado al mercado y abierto a todas las partes interesadas. La tercera revolución industrial se inició en la década de 1960. Generalmente se la conoce como la revolución digital o del ordenador, porque fue catalizada por el desarrollo de los semiconductores, la computación mediante servidores tipo mainframe (en los años sesenta), la informática personal (décadas de 1970 y 1980) e Internet (década de 1990). Notablemente podemos percibir los avances de la revolución industrial siendo esto una innovación diaria incorporado a nuestra vida cotidiana.


Maryorlin Mendoza


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